Good waves

I was immerse in a surf trip for 12 days without knowing at all what to expect. I have never, ever surfed in my life and the thought of a rough ocean gives me the creeps, but I got involved in the adventure not precisely cause of the surf, but then I was, amongst ONLY surfers and the adventure was to say the least… unexpected.

Many of the things I did during this trip were not on the same lane that I usually travel, or at least not on the same lane that I’ve been traveling like for the past 10 years. I realized all ages surfers travel this way: not knowing what to expect, not knowing were to stay, not knowing what will happen tomorrow, sometimes completely off the grill, cause they live the waves exactly as they come and they enjoy them EXACTLY as they come, but above all, as if this good waves were exactly the last good ones they will see for the rest of the season. So they get up extremely early in the morning for a surf at 5-6 am, and they get back to their accommodations as soon as the body cannot deal with the hunger any more, they have a small breakfast that they usually prepare themselves, and wait till they are ready again to get the GOOD WAVES. A visit to the ocean 2 or 3 times a day sounds about right for them.

I realized that they live life to the fullest each day, day by day. Falling from the wave, getting up again and again till they can ride it and then they paddle again, they walk again, and jump into the water again, and again and again, and again.

Most of this people work hard a regular job that they squeeeeeze till the last breath so they’ll have money to travel and surf to wherever the waves take them. I thought I traveled a lot, but damn you should talk to this people, not a single one of them has an empty passport, dozens of countries visited, for the GOOD WAVES, some of them speak many languages including the crazy surf lingo that it is absolutely imposible to understand if you are not into surfing, as well as a set of crazy rules in the water that everyone talks about cause they are always broken by a few, and also, an endless list of nationalities blend in the water, a cornucopia of languages is spoken in and outside of it, and in there every man and girl paddles for itself.

I found myself been an outcast in the water, all I could do was swim and wait, so I got out of it, meditated, ran, practice yoga, walk, enjoy the scenery, read. When people found out I wasn’t a surfer they all made a weird face and ask: -what do you do here then?- But even though I wasn’t a surfer what did happen was that I got adopted by them all, the late night talks were an absolute delight, as well as the food and beer, and my God did I laughed, I laughed till I couldn’t deal with it any more. And even though I couldn’t understand whenever the conversation drifted to surf, I found myself immerse in this community that open their hearts and lives and sometimes souls to me as much as I did too.

I am extremely grateful I was involved in this experience, with all it’s ups and downs, with all it’s strange places and spaces, with all of the Mexico I have never heard of!

MY GOD! how many surf beaches can there be in out coasts?! and the astonishing  beauty of them! This trip made me see a part of me I hardly see, it was a trip of introspection and self awareness and I’m so thankful above all for the places I saw and the people I meet that I know now will be a part of my life from now on and hopefully for a long time.

Will I ever be a surfer? doubt it. But did I get the Good Waves… I sure did.

Thank you all: Thank you Owen, Phillipe, Yhonathan, Gastón, Ellie, Sarah, Belen, Austin, Mitchel, Jana, David, Alex, Marcelo, Leonardo, Yaron, Katherine, Miguel, Raúl, Olie and Chris. For the time, the beers, the tips, the patience, the card games, the hugs, the kisses, the rides, the love. May you always have Good Waves wherever you go.

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Historia de un padre

Me dejó de dar envidia ver a mis amigas y miembros de mi familia disfrutando de una relación amorosa con sus padres. Recibir besos y un TE QUIERO o TE AMO HIJA nunca formó parte de la comunicación que mi papá y yo tuvimos y ahora entiendo o por lo menos trato de entender de manera amorosa por qué mi papá es así conmigo.

Yo fui producto de una relación amorosa muy inesperada, mis padres no estaban casados y la historia de como unieron sus vidas entre amenazas y malos tratos por parte del papá de mi mamá me hacen entender que tal vez mi papá vivió mi nacimiento con un poco de miedo y cautela.

No supe hasta hace poco, de verdad muy poco que mi papá no quería tener hijos, de entrada y luego supe que el motivo por el cual se separaron por una temporada cuando yo tenía nueve años y hasta pasaditos los 10 fue justamente porque mi mamá insistió en tener otro hijo, cosa a la que mi papá se negó tan rotundamente y resultó en una separación bastante complicada en la que fui moneda de cambio… pero esa es otra historia.

Tengo pocos recuerdos de convivencia con mi papá y en general todos ellos son compartiendo todas esas pasiones que forjaron las mías eventualmente. El deporte, los viajes, el conocimiento. Creo que cuando uno es joven lo único que quiere es la aprobación y respeto de sus padres y la manera en la que yo lo intenté conseguir fue copiando todas las pasiones que mi padre tenía, la lectura, la música, los deportes y viajar. Todo ello me hizo un poco masculina, ligeramente marimacha y bastante aventurera y justo cuando estaba agarrando carrera fue cuando mis papás se separaron y las cosas cambiaron mucho.

Cuando mis papás por fin se reconciliaron ya esperaban otro hijo y es curiosísimo, luego de sentarme y analizarlo y de horas de trabajo psicológico entiendo que mi papá por fin tuvo el hijo que no había tenido y toda atención que tuve de su parte simplemente se esfumó y se fue para su hijo. Nota, no es reclamo, simplemente fue algo que pasó y ya.

Alguna vez hablé con mi papá de ello y me dijo que sí, que sí sabía que había tomado esa actitud, que sí había hecho eso pero que no encontraba la manera de volver a retomar su afecto como padre hacia mi. Me da pena, digo, yo he tenido un camino pavimentado de una enorme cantidad de figuras paternas, que sí me dijeron al crecer lo mucho que me querían, lo mucho que me amaban y con mi papá pues simplemente lo tomé como a un amigo, alguien con quien comparto muchísimos gustos, alguien con quien platico de esas cosas que nadie en mi familia adoptó por no tener esa necesidad de aceptación y que agradezco.

Agradezco por supuesto la dureza de su trato porque me hizo fuerte, su necedad en hacerme ver toda película y caricatura en inglés porque de otra manera no hubiera desarrollado esa habilidad. Su lejanía para poder compensar con cercanía con los demás su discreción y su ética de trabajo, su pasión por el baile y su finísimo gusto musical. Su pasión por viajar y conocer, por investigar y por saber.

No hay tiempo como el ahora para agradecer y por eso en este día papá quería dejarte por escrito todas estas cosas que me han hecho lo que soy. Gracias por ser mi padre en esta vida. Que vivas muchos años más en felicidad y en salud.

FELIZ DÍA DEL PADRE!

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No termino de entenderlo

ATENCIÓN, si eres un miembro de mi familia toma nota, ESTE POST no es para ti, habla de cosas íntimas y sexuales de mi vida, si lo lees será bajo tu propio riesgo.

Sin más preambulo vamos pues:

Hace unos meses viendo un reportaje a cerca de sexualidad en Netflix me topé con una entrevista a una chica que tenía un muy conocido podcast en el que hacía un llamado a mujeres y hombres a hablar a cerca de su sexualidad y donde sobre todo hablaba de su búsqueda por encontrar la manera de sentir un orgasmo. Se trataba de una chica que ya estaba en sus 30’s y confesaba abiertamente jamás haber sentido un orgasmo y por eso su podcast y su búsqueda la hicieron «famosa».

Últimamente y debido a una situación personal me he encontrado en un viaje de entendimiento de mi misma, de mi persona, de mis ideas a cerca de las relaciones interpersonales y muchas otras cosas más. Siempre me he perpetrado como una persona segura de su sexualidad y feliz con las relaciones de pareja e interpersonales que he tenido. Sexualmente abierta y en alguna época de mi vida irresponsable y promiscua. Nunca, he estado orgullosa de ello, debo decir que fui muy afortunada en vivir en una época en la que mis locuras solo forman parte de una memoria de algunos chicos y chicas ochenteras que fueron parte de mi desarrollo sexual.

Mis amigos, siempre han estado en el entendido de que acepto mi sexualidad y no le tengo miedo al sexo y caray, MoNo sí que sabe divertirse. Y sí, me divierto, me divertí, lo gozaba. Pero a penas hace un mes hablando con Dani le confesé que solo UNA VEZ, sentí absoluta compatibilidad con una persona. UNA SOLA VEZ.

Esta es la historia de mi primer CASI-orgasmo!

Conocí al Oso hace muchos años, era, es (creo) amigo de un hombre con el que compartí una larga historia de amor. Desde que lo conocí, aclaro, me pareció extremadamente atractivo, pero, siempre respeté el hecho de que él era amigo de mi pareja y claro DE QUE YO TENÍA PAREJA! Eventualmente esa unión terminó y todo el mundo siguió por su lado. El Oso y yo seguíamos siendo amigos así como mi ex y yo seguíamos platicando extemporáneamente.

En una ocasión el Oso y yo coincidimos, platicamos, bebimos, y nos besamos. Y eso fue todo.  -Eso fue todo esa vez- Porque luego de meses chateando a diario decidimos hacer un viaje juntos y por supuesto, el viaje fue hecho con toda la intención de llevar todas estas pláticas a un plano completamente físico.

Yo para ese entonces ya tenía 35 años! y había vivido engañada! jamás en mi vida había experimentado esa conexión con alguien, y tampoco había experimentado esa conexión con mi cuerpo. Lo que sentí rayaba para mi en lo escandaloso, no podía comprender como habían pasado 35 años de mi vida sin haber sentido algo como eso JAMÁS! y no sé por qué ME FRENÉ, frené mi cuerpo, frené mis emociones, frené mi alma, frené todo y no me dejé llevar y simplemente la mitad de mi cuerpo dejó de funcionar. El Oso me cargó para dejarme en un absoluto estado de desmayo sobre la cama y me dijo, no pasa nada. Todo va a estar bien.

NO!!! NADA IBA A ESTAR BIEN! ahora no pensaba en otra cosa que no fuera él! no podía concebir mi vida sin tener el gusto, carajo!, el placer de pasar cada instante de mi vida sexual con este hombre que por cierto vivía a 800 km de distancia mía!

Hice todo lo posible por repetir experiencias con él, TODO lo posible, volvimos a compartir espacios, viajes y momentos y no sé, de verdad no sé por qué nunca me permití llegar a el sublime momento del que piden su limosna todo ser sexualmente activo. No sé. No sé por qué. Siempre me paraba instantes antes, sólo un instante antes.

Llena de miedo confesé (a mi manera) a esta persona que se había convertido en alguien muy importante en mi vida, nunca puse todos los puntos sobre las ies, pero le di algunas pistas. Aún hoy no entiendo por qué nunca le dije, guey… eres la única persona con la que he estado a punto de sentir un orgasmo y no puedo terminar de sentirlo porque sé que es solamente algo pasajero para ti.

Yo nunca me equivoco cuando sospecho que alguien no siente lo mismo que yo. Sabía que había algo, algo raro entre él y yo, nunca tuve el valor de enfrentarlo y preguntarle qué tenía mal yo como para no querer tener una relación formal conmigo, aunque en algún momento sí me dijo que no quería comprometerse a algo serio a la distancia. JA! menuda sorpresa cuando tan solo meses después de nuestro último encuentro YA TENÍA NOVIA! Me molesté muchísimo. Tampoco se lo dije jamás.

A qué voy con esto?

Daniel y yo platicamos muchísimo, podemos estar horas y horas y horas hablando por teléfono o sentados en el sillón platicando de estupideces y cuando temas como estos salen a la luz ni él ni yo podemos resolverlos, el dice que soy una gran persona, una gran mujer, un gran ser humano, TODO MARAVILLOSO, no entiende como puede ser posible que siendo tan abierta y carismática pueda ser tan cerrada en algo en lo que percibo ser tan abierta como el sexo pero sobre todo no entiende como alguien como yo, no puede tener lo que busca en una pareja y cuando cree tenerlo, no es recíproco.

 

NO TERMINO DE ENTENDERLO…

 

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Buen Viaje Pepetón

-Sí verdad hija?-

Fue una de las últimas palabras que me dijiste, habías tenido tu accidente unos años antes y con mucho trabajo al hablar me dijiste eso cuando bromeaba a cerca de tu «equipazo» como tú solías describirlo, el Atlante y yo te decía, qué onda con tu equipo maletón tío?

Verte, en una silla de ruedas, tan delgado, tan distinto me quebró, giré sobre mis talones y salí de ahí porque no pude contener las lágrimas, Muti se me acercó y me llamó la atención, mi tío seguía vivo y de nada le servía verme mal. Ciertamente de nada sirve sentirme mal, prefiero hoy, que dejaste tu cuerpo físico, recordarte como siempre, atacado de risa, con tu pants con zapatos de vestir, era lo que más te criticaba mi papá, tu pants del Atlante y tus zapatos de vestir.

Amaba tu casa, tus colecciones me parecían la cosa más fascinante del mundo, tenías un botellón de agua repleto de cajetillas de cerillos, y una habitación COMPLETA sólo para guardar tu colección de vinilos, siempre fuiste melómano, creo que jamás conocí a una persona que amara tantísimo la música como tú. Eras tan malo bailando a comparación del resto de la familia, pero eras tan simpático, recuerdo que siempre empezabas a hacer un striptease frente a mi tía, empezabas a des-fajarte mientras decías la frase con la que siempre te voy a recordar «te juro que eres la única» mientras todos soltábamos carcajadas al unísono, mi tía se tapaba la cara botada de risa y te daba de manazos mientras tú seguías bailando. Levantabas tu camisa y luego girabas y decías «aaaah, ya, ya» tomabas tu cara entre tus manos y reías a carcajadas.

Así prefiero recordarte, empecinado por ponerte a tu hijo el nombre más raro del mundo porque admirabas a Eumir Deodato y así se tenía que llamar el niño, y así se llamó.

Ese cuerpo que te falló un día, pero que también no trataste nada bien hoy se desprende de tu mente, pero tu recuerdo aquí se queda con nosotros hasta que te alcancemos. Te voy a extrañar tío, te quiero, descansa, ya es tiempo.

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Comadritas

Continuamente y en una ciudad como esta, CDMX, escuchamos la frase «Que chiquito es el mundo» nos encontramos a gente que no veíamos hace años en conciertos acompañados de amigos que también tenía años que no veías y resulta que son pareja o vas a un evento y te encuentras a tu jefe, que resulta ser amigo de la persona que te invitó a dicho evento, o pasas por una calle y señalas que tu papá jugaba dominó por ahí y dices EL MÍO TAMBIÉN y resulta que el papá de tu gran amigo, también es amigo de tu propio padre.

Cosas como estas pasan una y otra vez y a personas como mexicanos nos pega aún más porque no podemos creer que en este país, tan basto, tan grande, en esta ciudad tan caótica, tan inmensa, nuestro círculo de amigos esté tan conectado, nuestras líneas de vida se entrelazan como el de ellas:

Quina, era vecina de la cuadra de María, siendo Quina la prestamista y gran amiga de todos los de la colonia, eventualmente tenías que conocer a alguien que también la conociera, todos, todos en la zona conocían a Quina y María no era la excepción, eventualmente, y con el pasar de los años, se volvieron mejores amigas, al grado de volverse comadres, los hijos de la una y de la otra eran también mejores amigos. Salían los fines de semana, subían montañas y acantilados juntos, salían a paseos y eventualmente comenzaron a crecer, pero siendo vecinos, jamás se alejaron, siempre terminaban en las mismas fiestas, en las mismas escuelas, compartiendo las mismas amistades.

Uno de los hijos de Quina, siendo ya un adolescente conoció ya grande a una de las hijas de María y terminaron casándose. Victor y Angélica se casaron y esas amigas, esas comadres, se volvieron también consuegras, familia.

Cuando mi Abuela Quina murió una de las más afectadas fue mi Abuela María, ni mamá, ni mi papá, ni nadie encontraba la manera de decírselo, de contarle que su «Comadrita» ya no estaría con ella en navidades, que no se contarían los chismes de aquella cuadra donde Quina vivió hasta el momento de su muerte, donde se desarrolló la historia de su pequeño mundo que posteriormente se volvería el inicio de cada uno de nuestros micro universos.

Mi mundo sí era pequeño, otra de mis tías se casó con un primo de mi papá y no necesité nunca salir de esa pequeña esfera que era el mundo de mis abuelas, de su cariño, de su amistad, de su crianza en conjunto porque cuando no pasaba las noches con María, las pasaba con Quina. Muchos años me acogí a su seno, a su sazón, a los ronquidos de María y a la comida de Quina, marcaron mi vida, me formaron, me hicieron tener los gustos que tengo, tener las manías que tengo.

Extraño mucho yo también a mi Abuela Quina pero debo estar agradecida que por tanto tiempo fue parte de mi vida, y aún más agradecida que aún cuento con la bendición de tener todavía a María, a mis casi 40 años, ahí sigue, dando lata, viendo las luchas y comiendo tamales como tanto le gusta.

Mi familia es la viva prueba de lo pequeño que puede llegar a ser el mundo. No por eso deja de ser importante, no por eso deja de ser mi mundo.

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A la izquierda mi Abuelita Joaquina (qepd) platicando con su comadrita su consuegra y amiga, mi Aguelurca María.

 

 

 

 

 

El molcajete que me prometio mi abuela

Mis papás eran muy jóvenes cuando yo nací, así que pasaban la mayor parte del tiempo trabajando y yo pasaba la vida en casa de mis abuelos, casi todos los fines de semana y a pesar de la molestia de mi mamá, prefería pasar el fin en casa de mi abuela Quina, que era la mamá de mi papá. No había más niños en la casa, sólo me gustaba estar ahí, en esa enorme casa que parecía laberinto, donde bien podía ir al anexo de mi tío Pancho o al de mi tío Chavo o con mis bisabuelos que tenían otro anexo a ver películas en blanco y negro o quedarme viendo a mi tío Miguel arreglando un carro en el taller que tenía junto a la casa.

Mi hora favorita sin lugar a dudas era la comida, en esa mesa eternamente cubierta por un plástico cristal, donde había una taza de peltre con cucharas, tenedores y cuchillos del mismo material rebozando de ella para que tú simplemente tomaras lo que ocupabas y tan, tan. Lo mejor siempre era LA SALSA, mi abuela jamás de los jamases usó una licuadora para hacer la salsa, me encantaba verla tatemar jitomates, chiles verdes, cebolla, a veces tomate verde, para hacer esa deliciosa salsa que sólo se sabe hacer de una manera; a mano bajo la piedra que machaca en un molcajete los divinos ingredientes que hacen esa salsa que, no lo nieguen es la favorita de todos los mexicanos (a los que nos gusta el picante). Ese sabor, mi abuela desafortunadamente creo no habérselo heredado a nadie, la mayoría de sus hijos fueron hombres y ya saben, las mujeres son las que se quedaban en la cocina. No he visto que su única hija (mi tía Lety) preparara salsa tatemada, lo que sí recuerdo es que yo SIEMPRE quise hacer salsa como mi abuela.

Cuando tuve edad suficiente, y cuando ya vivía sola, tal vez tendría unos 22 o 23 años le dije a mi abuela que me iba a comprar un molcajete y que quería hacer tal y como ella siempre hizo, salsa tatemada. Ella me dijo, -hija, esto del molcajete no es tan sencillo, lo más fácil es conseguir la piedra, lo difícil siempre va a ser conseguir quién cure bien el molcajete- Fue entonces que me explicó que la piedra volcánica tiene que ser curada con harina de nixtamal para que el molcajete quede bien taponeado de sus volcánicos orificios para que no entre por ahí la melcocha de la salsa, cosa que luego se puede echar a perder y -Dios no lo quiera hija, andamos infectando a alguien de un bicho-

Empecé a ver cada vez menos a mi abuela, iba tal vez una vez al mes a verla y no había ocasión en la que le recordara de mi molcajete. Un buen día me dijo «HIJA YA TENGO TU MOLCAJETE» nomás que ahora no tengo donde curarlo, las tradiciones se acaban con los años y ya sabes, ya no encuentro un molino.

Al poco tiempo, mi abuelo murió y con él el espíritu de mi abuela, aquél molcajete se quedó ahí en su casa sin curar y yo la perdí a ella también poco tiempo después, me costaba un increíble trabajo volverme a parar en su casa y con el pasar de los años me olvidé del molcajete.

Ayer, soñé con mi abuela, era un sueño raro, estaba ahí mi mamá y tal vez mi hermano, lo olvidé casi por completo, pero en un momento del día recordé «ayer soñé con la abuela», sonreí y seguí con mi día, salí de la oficina a recoger un par de cosas con mi proveedor de plantas y flores (sí, tengo un proveedor) y me encontré a un señor ya mayor vendiendo molcajetes, no traía dinero y dije, bueno, ya en otra ocasión será. Fui al banco, saqué dinero para el fin de semana, volví por un lado completamente distinto por el que me había ido y ahí de nuevo estaba el señor, cargando una cantidad enorme de molcajetes, (traía por lo menos unos 7) me volvió a ofrecer el molcajete y lo compré sin chistar en el precio. Todo el camino de regreso venía pensando en mi abuela y su salsa tatemada, en lo maravilloso que fue pasar mi infancia con ella y poder tener aún su recuerdo tan fresco que las lágrimas corren por mi rostro al escribir estas líneas.

Gracias abuelita! por todo, por tanto! y qué crees? YA ENCONTRÉ TAMBIÉN UN MOLINO DE NIXTAMAL. Va por ti!IMG_0109

 

 

The little things

Its amazing finding your purpose in life, or at least realize the stuff that brings you the outer most happiness. I didn’t realize till a few months ago which was the thing that tickle me in that way, and the process was so subtile that I didn’t even noticed it.  You can call it a purpose, a calling, a thing, but it has brought me joy this past years in a way I cannot even describe, but I’ll sure as hell try.

I’ll start to call myself a Collateral Beauty hunter!

I was talking to Phillip about this just a few hours ago. -Have you ever found yourself in front of something or someone that’s so overwhelmingly beautiful that you just cry?- I have found myself craving for this moments, hunting them down and finding them in the simplest of things.

Climbing a mounting and with that sense of accomplishment along with a beautiful scenery makes the perfect Collateral Beauty moment.

I’ve had a few of this moments in my life but definitely 2017 was FILLED with them and I’m so grateful for the people, pets, places that took part of it!

It was a hard year but along with it I found myself been more grateful for the things I lost that were a burden for my personal growth, no attachment just let go with a big thank you. Also with such a hard time in our country I couldn’t be more bless to have the friends and family I have, and the many more I’ve made in such though times. There’s Collateral Beauty in that too. I cannot deny that the simplest of things become so damn important after a difficult time like the one we had this last September. Life is such a precious, wonderful, and rare thing. I’m just amazingly surprised I never saw it with the eyes I see it today. Can it be I’m finally becoming the person I always dream out to be? Or am I just getting old and going trough a midlife crisis?  Anyway… the best is yet to come. Happy 2018!

2017-11-12 18.57.25