Amistad, una historia que rompe fronteras.

Luego de este duro episodio de depresión que considero estoy ya con 3/4 de cuerpo fuera y del que salí gracias a mi familia, ayuda psicológica y no sé, seguir tratando de mirar al frente y retomar mis hobbies me encontré dándome cuenta de la importancia de una línea de apoyo basada en la amistad.

Tomen nota, no soy de esas personas que tienen una mejor amiga ni un mejor amigo, soy de esas personas que tienen amistades bien importantes en su vida. Unas, claro, más fuertes que las otras, pero esas, justo esas que son bien importantes no están basadas en el cafecito de una vez a la semana a platicar cómo fue la vida en estos días de ausencia, no, no, yo puedo dejar de ver a alguien que amo profundamente (amigo u amiga) pero que sabe que sin lugar a dudas tendrá mi apoyo en cuanto levante la mano porque ha tropezado o simplemente porque siente que se cae.

Algunas de estas MUY importantes amistades llegaron en momentos que formaron mi vida en particulares momentos que me han moldeado y hecho quien soy: mis amigos de la UIC, mis amigos del yoga y mis amigos del Dharma pero hay unos, unos bien especiales, que solíamos salir a TODOS lados juntos, TODO el tiempo, me vieron en los mejores y peores y momentos de mi vida y cada que puedo se los presento a ese cúmulo de personas que van formado parte de mi vida mientras voy avanzando por el camino, esos son LOS DE QUERÉTARO!

Estas maravillosas personas, a quienes hoy dedico este post son mis hermanos, hacemos esfuerzos enormes, por vernos, cruzamos fronteras, desafiamos al tiempo, destrozamos la distancias y crecemos, crecemos en número y somos como un virus desperdigado por todo el mundo. Acompañando nuestras historias a lo lejos y con el paso de los años, seguimos estando ahí, presentes, de lejitos, pero unidos por este hermoso lazo de amistad y de amor incondicional.

Juntos en esta red, hemos viajado, llorado, reído, empedado, bailado, cantado, acurrucado, odiado, comido, remediado, caminado, nadado, brincado, amado, perdido y encontrado de la mano.

En 2007 llegaron a mi vida (solo un par unos años antes) pero desde entonces puedo decir que encontré a mis almas gemelas, a mis hermanos y hermanas en armas a mis más hermosos regalos que la vida me pudo dar. A todos ustedes solo quería decirles que los amo, que muchas veces los extraño, que estoy feliz de sus alegrías y los acompaño en sus llantos, que aquí estoy para ustedes como sé que ustedes están para mi.

Los quiero, los quiero mucho a mi familia queretana mundial y de aquí hasta el infinito. Gracias por todo, gracias por tanto!

 

Coachella a fondo

Este pasado fin de semana tuve la maravillosa oportunidad de asistir al festival de música que se realiza cada año en Indio, California, mejor conocido como Coachella Valley Arts and Music Festival.

Me encantan los festivales, me encanta la música y me encanta viajar y conocer gente nueva, así que este tipo de viaje resume en pocas palabras todo lo que busco para pasar un buen rato. Coachella es un valle en Indio California, en la parte más árida del estado, decirles que hacía muchísimo calor es POCO, nos levantábamos en promedio a las 8 de la mañana para alcanzar el desayuno gratis del hotel y luego hacer toda cantidad de pendejadas como bañarse y arreglarse (ja) antes de irnos al festival y a esa hora la temperatura ya rayaba en los 30º C, sí, una mamada!

Me sorprendió MUCHÍSIMO la logística del festival, aunque he ido a otros en EU, este es de verdad maravilloso en cuanto a organización, los boletos se los compre al par de amigos con los que fui al festival, allá nos hicimos de unos “shuttle passes” que eran nada más que eso: unos camiones que pasaban por todo conocido hotel de Indio recogiendo a gente y llevándola literal a las puertas del festival. Estos pases se incluyen en los boletos que se compran en fechas regulares. Pero si los consigues por fuera tienen un costo regular de 25 dólares, en todas las estaciones te dan agua fría porque es imperativo mantenerte hidratado en el festival o puede darte una insolación de a peso.

La gente puede acampar en Coachella y hay 2 versiones, car camping y regular camping, como su nombre lo dice, puedes llevar tu carro en la primera y aparte te dan un espacio para tu tienda, cabe señalar que los campamentos están PERFECTAMENTE delimitados, incluso dentro de ellos, en el espacio en el que están hay “calles” que te ayudan a encontrar dónde dejaste tu carro, en estas zonas hay regaderas para los campistas y gozan de algunos beneficio que el resto de la gente no tiene, como: entrar y salir en cualquier momento del festival para por ejemplo ir a comer a su campamento. Este año también adidas les regalaba un par de tennis por cada bolsa de reciclaje que entregaban en sus módulos, escuchamos historias de gente que se había hecho hasta de 4 pares porque no había límite de regalos.

La comida, como en todos los festivales es bastante cara, pero hay zonas que son especiales para mayores de edad en donde venden cerveza y comida un poco más cara pero… DELICIOSA!, desafortunadamente la oferta para vegetarianos era un poco limitada ya que todo alimento bajo esta dieta era frito. (excepto por un lugar mediterráneo muy rico) también venden unas fabulosas rebanadas de sandía que te salvan del calor infernal cuando más pega.

La bebida: para poder tomar en el festival es necesario que primero pases por un ID Check, te dan un brazalete de diferente color por día una vez que enseñas tu identificación y puedes comprar vino y cervezas. También venden la famosa limonada de Coachella, red bull y aguas y jugos en algunos establecimientos, claro, todo muy caro, claro, es en dólares y luego en festival, todo es caro.

El contrabando, no falta, no falla y hay de todo, desde drogas (porque las revisiones que te hacen en la entrada son DE RISA) hasta comida.

El famoso brazalete: no es como en otros festivales en EU en los que puedes dar de alta tu tarjeta e ir dando manazos en cuanto lugar se te antoje comprar algo y luego recibir por la tarde el sablazo en tu estado de cuenta, en Coachella pagas con efectivo o con tu tarjeta (física) o con tu celular en todo establecimiento, pero sus sistemas son extremadamente rápidos.

Las filas… si ibas al baño, a comer algo, o lo que sea que fuera susceptible a hacer filas durante un momento en el que estuvieran artistas tocando, lo más seguro es que no esperaras por más de 5 minutos, entre artista y artista, puede que la fila más larga que te toque sea de 15 minutos… pero no más que eso.

Los baños: Coachella tiene una zona de baños establecidos, ultra, mega limpios y los clásicos sanirent, de a montones, así que literal CERO FILAS.

Coachella app: una maravilla, te permite no solo escuchar a los artistas para que te hagas una idea de lo que quieres ver, también te permitía hacer tus horarios que podías acomodar por lugar, por horario, por artista o como te diera la regalada gana. Cuando tu artista estaba por tocar la app te mandaba una notificación 15 minutos antes para que te fueras encaminando a donde fuera que tenías que ir, ya que el lugar es bastante grande y algunos escenarios sí quedaban a unos 15 minutos de distancia unos de otros.

Seguridad: muchísima, a veces ni cuenta te dabas y alguien estaba haciéndose el chistoso y gente normal en el festival que luego se identificaba como seguridad los removía DE INMEDIATO! incluso nos tocó un día un grupo de chicos latinos (no sabemos exactamente de dónde) caminando con rebanadas de pizza hacia el escenario principal, en 2 segundos estaban rodeados de personal de seguridad que les pedía mostraran sus brazaletes, que por cierto no traían… cómo entraron al festival es un misterio, y cómo se dieron cuenta de que no tenían brazaletes fue sorprendente, actuaron rápidamente, sin nada de violencia y tan, tan.

Datos generales: en general el sonido de los 6 escenarios que visité era INDISCUTIBLEMENTE FABULOSO! Claro, hubo artistas que tuvieron problemas técnicos, algunos incluso estuvieron a punto de cancelar, debido a que las altas temperaturas les freían computadora tras computadora. Lo único que nos faltó en algunos escenarios eran espacios de sombra. En un momento y porque me lastimé la planta del pie fui a una de las muchísimas tiendas de médicos que había y en los 5 minutos que estuve llegaron literal 7 personas con insolación severa. La gente en general en todo el festival es extremo amable, el personal de seguridad te rocía si así lo permites con agua y entre artista y artista te regalan botellas del preciado líquido. También cabe señalar que es un festival PUNTUAL en todo rigor, todos los artistas tocan EXACTAMENTE  a la hora que sale en el programa SIN MÁS, y terminan luego de una hora EXACTA de empezar (excepto Beyoncé, pero obvio quién le pone límites al espectáculo más pinche perro de este año)

En pocas palabras… regresaría a Coachella?… sí, seguro que sí, pero por el momento déjenme me echo un agüita porque… QUE CALÓ!!!

 

No les digo cuáles fueron mis artistas favoritos porque esa es otra historia. 2018-04-21 20.12.46