Parte 3: Cuando pase el temblor

Llegamos a Yellowknife la madrugada del 19 de Septiembre. Despertamos luego de una noche en vela tratando de ver más auroras, luego de la elección de nuestras respectivas habitaciones y felices de que ya no tendríamos que compartir un sofá cama, fuimos a dormir plácidamente. Por la mañana y luego de un sueño reparador Fer preparó un rico desayuno rayaban las 12pm en Yellowknife mientras yo me disponía a revisar pendientes con Polo y con Eliud, pasé por la habitación de Fer y le dije

-Puki me aguantas? tengo que hacer una confe con la oficina

-Sip, yo mientras hablo con César, pero no te tardes para aprovechar el día

-Lo prometo

Para cuando me senté en nuestro hermoso pórtico con vista al río y a los vecinos eran pasaditas de las 12 (íbamos una hora atrás), saqué una foto para presumirla con los chico, se las mandé y en ese instante Eliud nos dijo:

2017-09-19 12.15.17

-NO MAMEN! ESTÁ TEMBLANDO BIEN CABRÓN CHICOS!! Mono, habla con los muchachos, habla con tus papás!

En ese preciso instante, Austin me mandó un mensaje y comenzó el río de fotos, de mensajes, nadie de mi familia me contestaba, ni mi papá, ni mi mamá, ni mi hermano y Fer salió corriendo de su habitación pálida como la nieve y me dijo

-ESTÁ MUY CABRÓN MONO!! TENGO QUE HABLAR CON MIS PAPÁS!!!

 

El primero en contestar fue mi papá, TODO BIEN

Luego mi hermano, TODO BIEN PERO NO ENCUENTRO A MAMÁ

Unos 20 minutos después se reportó, se fue a mi departamento corriendo y me dijo que no veía daños, luego se fue a casa, mandó fotos de como su cama había recorrido casi medio metro de la pared, de como los marcos de las fotos familiares en la mesita de la entrada se habían quebrado CASI TODOS. Mandó fotos de mi gatita, de las perritas y dijo, TODO BIEN.

Decir que disfrutamos de Yellowknife luego de ese día, fue casi imposible, pasamos casi toda esa mañana, mandando mensajes, hablando con gente, tratando de ayudar desde lejos lo que pudimos. Por supuesto no dimensionamos la magnitud de lo que había pasado desde nuestra trinchera. Decidimos salir de la casa por primera vez para distraernos, lo cual conllevaba bajar entre las dos una ENORME canoa metálica al río y luego remar hasta la orilla, unos 3km aproximadamente.

Decir que fue una aventura el estar tan lejos de casa bajo esas circunstancias es de verdad POCO, lo que vivimos en Yellowknife en 5 días no basta para media  entrada en este blog, pero la experiencia fue absolutamente diferente simplemente porque el primer día que pudimos disfrutar de Yellowknife pues fue el día del temblor.

Yo, en lo personal, quise que las aguas se calmaran para hablar al respecto, guarde luto por la gente que pereció y también mi luto personal, porque claro, una madre siempre protegerá a sus hijos; Muti, sí fue a ver mi depa y efectivamente se veía bien por fuera, pero Luna y yo fuimos desalojadas y seguimos en espera de que nuestro edificio sea reconstruido para regresar. Muti guardó esta información para no preocuparme cuando estaba tan lejos, para que pudiera pasar unas buenas vacaciones y un buen cumpleaños. No sé si fue la mejor decisión pero fue su decisión y hay que respetarla.

Entonces ahora sí en forma y como debe de ser, en un siguiente post hablaré de Yellowknife, la aventura en el ártico!